26 de mayo, luna vigorosa y eclipse

Nada que temer, era lo necesario para terminar de embarcarnos a un nuevo rumbo. Romper con identificaciones ya sin resistencia. Tiene algo de rendición este momento.
Y es que no se vale escaquear. No hay vadeo posible. Viene un cambio de rail en nuestras vidas. Esta luna llena a x de Sagitario si algo nos trae son finales, o sea, principios, y lo hace a puño cerrado. Manifestación pura y dura de polaridad.

Hay en el aire un impulso vibrante, son las chispas de los signos mutables que albergan está luna llena. Mutable la luna en Sagitario, mutable el Sol en Géminis. Esto quiere decir, que si atiendes bien a las señales encontrarás signos que te liberan, al obedecerlas, al seguirlos, estarás fluyendo en la energía propicia de Sagitario. Tan solo mantente en alerta serena y sabrás qué hacer. En Sol desde Géminis impulsa a explorar, a recopilar información, también a la disyuntiva de comparar, procura no pararte ahí para no caer en bucle e inacción. Porque esto va de atreverse, moverse, el clima astrológico es propicio. Y por ser eclipse, además de favorable, el cambio es imperativo.
Todo eclipse total de luna opaca nuestra zona de confort, aquello que nos hace sentir seguros, a gusto, a salvo, amados y cuidados. Bien, pues al permitirnos tomar distancia con respecto a nuestras emociones, podemos aprovechar este instante como una oportunidad para vivir la intensidad del momento desde el desapego. Poner distancia. Añadir acecho, ponernos en modo espectador. Un poco como facturar a la niña interior a casa de los abuelitos. Que no interfiera.
Aparte, el Sol está en Géminis, dijimos, y lo está también Mercurio estacionario, a punto de retrogradar.

Esta es una lunación con candela, porque ese Mercurio le aporta fijeza, más que fijeza fijación diría, a los acontecimientos que estés viviendo. Digamos que ancla bien firme la intención de quiebre en algún sector de nuestras vidas, y la intención acompañada por un fuerte ingrediente mercurial, mental, con el que ese quiebre da lugar a una introspección para reflexionar, planificar, discriminar…sobre el tema que nos inquiete. Eso es por la retrogradación. También inclinación a recopilar datos, recuerdos, objetos, reunir a las personas interesadas, todo este itinerario que va de los datos a la conclusión. Pero la sensación es de venga, del todo ya. Hay que hacerlo, cualquiera que sea lo que estaba rumia que rumia, le llegó el momento. Lo subraya un eclipse. Siempre caemos con todo el equipo, además,  en luna llena. Intensidad
Algo vagamente se intuía definitivo ahí atrás, ahora aquello ya es que se siente. Y pronto ya, será. Definitivo final, definitivo inicio.
Sagitario es la Verdad, la de cada uno, formando el prisma de la verdad de las verdades.  El impulso de la luna llena refleja un clímax respecto a nuestro paradigma de Verdad. Cuestiones como ¿Qué es real para mí? Antes mi verdad pasaba por un registro y sus patrones. Ahora siento que mi verdad ha cambiado. Mi realidad es mi prisma, luego la realidad ha cambiado porque este eclipse me çdice que ya no soy aquel que era. Luego en este universo fractal, es fai que demos un salto de un plano de realidad a otro si nos aplicamos. Es cuestión de tiempo que el eclipse materialice el resto. Es un proceso, no es un instante exacto en el que nos cae del cielo un mundo nuevo. se parece más al prolongado ondear d el estandarte triunfal con el sello de nuestra propia y genuina Verdad. Es nuestro momento, ¿Verdad?
Por eso no hay que temer a esta Luna, simplemente es extremadamente más definitiva que otras.  Perfectamente manejable emocionalmente con las dosis de desapego que nos suministra la penumbra lunar, y…
Nada de decir barbaridades, hay que contar hasta 10.Mejor antes decir muchas veces «pffff, va chaparrón está cayendo» aunque no llueva, para desahogarse.

El de al lado  no tiene la culpa de que hayamos pospuesto tanto tiempo la claridad y decisión que surgirán después de un mercurio retrógrado, a finales de junio.
Lo que si podemos tener claro ahora es que , como toca intensidad, la polémica puede rondar cualquier conversación, puede haber cierta tensión de tono surrealista en el ambiente, depende de en qué casa tengas a Géminis. Extravagancias propias o ajenas. Y dependiemdo también de en qué casa tengas a Sagitario, las firmas y los temas legales con cautela, cuidado con la euforia sobre quién tiene la razón, la verdad y por tanto se le presuma ganador de un litigio.  Decíamos que estábamos salidos de nuestra zona de confort. No es momento sentimentaloide, pero ojo, sí sensible.
Por eso las posibles extravagancias no implican que tengamos que estar precisamente descentrados. Pensad que empiezan a formar parte de nuestra fe, de nuestro salto al vacío. Son una nueva piel. Es el momento de dejar pasar a una nueva verdad, la que señala la punta de la flecha de Sagitario, mientras las extremidades traseras del mito pertenecen al reino inferior y arquetipalmente nos hablan de momentos de transición en el sentido de la cualidad del ser híbrido que encarna este signo zodiacal. Umbral, liminal, esta es una luna que funde a negro por un instante, aprovechemos este silencio y oscuridad en la naturaleza para vaciarnos de viejos paradigmas, cargas y culpas. Con tanto nuevo que viene de aquí a seis meses, de tanto cambio, nos van a tener que volver a presentar.

Tibieza y amor,  y no habrá nada que temer con este vigoroso eclipse. Levanta el vuelo

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