San Juan, solsticio: minimalismo 2022

Estamos en la semana del solsticio de verano, y de la noche de San Juan.

En el hemisferio norte, la trayectoria del Sol finalmente alcanzará el ápice en los cielos y comenzará su lento descenso hacia el final del verano, cerrando el arco gradualmente para hacer con él un puente, una nueva transición: el equinocio de otoño.

Imagino los solsticios como puertas del País de las Maravillas: una entrada grande en verano, y otra de umbral minúsculo, en invierno.

En vez de Alicia, me viene a la mente el carro de Helios, tirado por sus flamantes caballos, recorriendo el cielo cada día por la eclíptica, convertido en gigante para cruzar la puerta del verano.

Puerta gigante, Sol gigante.

Y en el mismo Helios, con su eterno carro y sus inmortales caballos, pero todo en miniatura, para cruzar la puerta del Sol pequeño pero Invicto, el sol de invierno no es poco Sol.

Con este movimiento del Sol de Géminis a Cáncer, el mental da un poquito de tregua, deja de consumir tanta energía como en el último mes, y entramos en un mes con la energía puesta en el agua, los sentimientos y emociones, los cuidados, el disfrute de alguna manera también. Ponemos la atención en cosas de casa, del hogar real o metafórico (donde habitamos o donde nos habitamos, es decir nuestro interior). Es la temporada Cáncer.

Y entra en una semana hermosa, con tránsitos suaves y propicios.

El lunes, 20 de junio es el último día del Sol en Géminis, esto significa que es hora de tomar una decisión, de comprometerse con algo.

Además, Mercurio en Géminis hará un sextil con Júpiter en Aries, un momento de expansión para estar abiertos al optimismo. Atención a buenas noticias.

El martes, 21 de junio llega el solsticio: el Sol entra en Cáncer, signo regido por la Luna: recuerdos, contactos con personas del pasado, alta sensibilidad, protagonismo de temas emocionales. Un mes para establecer un diálogo lúdico con nuestro lado más infantil y despreocupado, más espontáneo. Un santuario donde tu voz interior puede ser escuchada por encima de todas las demás. Honra tu pasado. También un útero, convertirte en útero para incubar lo que quiera que venga a preñarte. Hacer los preparativos para recibir, dar luz o nutrir lo que está ya de camino.

El jueves, 23 de junio, en plena atmósfera de San Juan, Venus entra en Géminis: ganas de socializar, coquetear, vincularnos. Una nueva forma de relacionarnos en términos de amistad, una amistad erotizada, poética, inspirada…. Porque Géminis es aire, mente. Rige la fuerza exploratoria, el aprendizaje, la visión de lo nuevo que no se conocía, el reflejo de lo gemelar. Durante este tránsito dan ganas de socializar más, de ser más amigable y poner en marcha un juego de espejos exploratorio para imitar la belleza que seremos capaces de reflejar gracias a Venus.

Noche de San Juan, hay por ahí interminables listas de rituales, invocaciones, ejercicios para dejar atrás lo malo, recrear al celta que llevas dentro o a la reina vikinga que habita en ti. Entre nosotros, aquí menos, es más, y cuanta menos apropiación cultural, mejor. Menos parafernalia, por favor, que parecemos turistas que se pierden la vida por querer fotografiarla a cada segundo.

Lo que no quita que no pueden faltar unos básicos imprescindibles esta noche:

UNO: Agua floral con hipérico a rabiar y rosas olorosas y romero toda la noche en agua con pizca de sal gorda. Si alguien mete más vehículos como yo, sed intuitivos: agregad seres del reino vegetal que os llamen mucho mucho (y lo que dicen las abuelas, el número de hierbas /flores, que sea impar). Nunca he visto ni oído que se añada alguna raíz, yo este año voy a probar con una en concreto, que el reino inferior me ha dado importantes ocasiones de transmutar este año y estoy realmente agradecida. Al día siguiente, un baño con esa agua y a secarse al aire al salir (truco: saco hecho a mano con una gasa grande donde introduzco las plantas para no tupir el desagüe al echarme por encima la palangana :P)

DOS: Fuego. Fuego. Fuego.

Y TRES: Saltar por encima. Saltar por encima. Saltar por encima.

Sé apertura y que transmute en ti lo que quiera que precise morir. Tú eres el ritual, el altar sacrifical y la propia ofrenda. Sabrás arder sin quemarte, confía. Y renace tan tranquilamente, como a quien le tocaba, así informal, con naturalidad, como quitándote importancia. Simplemente deséalo con todo tu amor y atención. La Práctica pertenece al mundo de la fenomenología irrepetible, es personalísima e intransferible. No iba a ser menos en la noche de San Juan, el poder está en los elementos esta noche. Así que procura ser el mejor canal posible para que ese poder te traspase.

 

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