Tú y yo: Mercurio entra en Libra_24 agosto 2022

Miércoles 24 de agosto, Mercurio pasa de Virgo a Libra y ya no estará  enfocado en el sacrificio (tan sólo por unos días, hasta el 9 de septiembre), en la preocupación por los detalles, sino que nuestra energía mental concreta parece encontrar más enfoque en la tarea de comunicar con armonía, embellecer el verbo, los mensajes, transmitir paz, buscar conversaciones armónicas y conciliadoras. Momento para disfrutar de las conversaciones, para hacer de la dialéctica un gusto, para atraer y dejarse atraer por el flujo de la comunicación a dos.

Abundan los halagos y las ganas de agradar con la voz, con lo escrito y con cualquier tipo de intercambio, en último término.

Libra, regida por Venus, humecta, ablanda, armoniza, suaviza, vincula, agrada, atrae.

Mercurio recorrerá tan sólo hasta el grado 8º de Libra antes de estacionar y retrogradar regresando de nuevo a Virgo (hasta el 30 de septiembre, donde retomará su movimiento directo a 24º de Virgo).

Si en estos momentos hay alguna indecisión en la esfera mental, o algún pensamiento recurrente cargado de tensión, presión o conflicto irresuelto que no acaba de encontrar flujo o drenaje, cauce para ser transmutado, el aire cardinal de Libra pondrá en movimiento las ideas con amoroso impulso, favoreciendo contactos pacíficos y cooperantes, comprometidos. Pero es poco probable que se alcancen conclusiones definitivas o se tomen decisiones . Hay que esperar a que pase septiembre entero para vislumbrar una panorámica completa del tema en cuestión.

Casi mejor no tener prisa, que va a dar igual.

Virgo que te quiero virgo

Tierra mutable es el signo de Virgo, donde ha entrado el Sol el día 22 de agosto. El amarillo de los rayos del sol se vuelve ambarino y más oblícuo, menos fogoso, pero conservando la energía que permite a la Tierra seguir dando frutos desde la primavera: es el mes de las moras, uvas, manzanas, el mes donde el verde de los higos se vuelve jugoso y púrpura. Se difuminan los contornos del reinado de Agni, estamos en los últimos trazos de la sensualidad iniciada en el anterior equinoccio, el de Primavera.

La atmósfera es de un romanticismo decadente lisboeta, de la toma de conciencia de lo efímero. Se acaban las veladas de verano, adiós a los clímax. Comienza el aire reverencial ante lo inevitable de los ciclos, todo pasa, la sabiduría de Virgo invita a pausar los ritmos, hacerlos más lentos, implementar cuidados y autocuidados, cuidar de la salud propia y ajena, del bienestar propio y ajeno, poner en orden, clasificar, organizar rutinas, ordenar y optimizar.

Virgo es el arquetipo personificado por la doncella espiritual, es transición entre materia y espíritu, Virgo es cuerpo porque da el último fruto no seco del año y es también mente, su regente es Mercurio, patrono de la comunicación y mensajero entre mundos. Para Virgo las palabras son medicina y salen de su esencia arquetipal.

Mercurio detiene su movimiento el 9 de septiembre en Libra, invitando a introspectar acerca de presunciones arraigadas en nosotros, poniendo en evidencia las caducadas, reactivas o falsas. Poner a cero el saldo de las disonancias cognitivas y la incomodidad interna que nos producen. No se trata de conciliar o eliminar aspectos contradictorios propios, sino de ser lúcidos y hacernos las reflexiones correctas, eliminar las falacias internas, las trampas, los boicots: si estás incómodx es por algo. Se revisan las autocomplacencias newageanas ni aceptación indiscriminada de todo, taoísmos de quita y pon y clichés de manual.

Hay un juego de energías entre luminarias y planetas personales muy interesante en el mes Virgo:

*22 de septiembre: Mercurio (regente de Virgo) retro en el 1er grado de Libra se conjunta al Sol, que en ese momento está en el último grado de Virgo. Conversaciones o ideas importantes para poner en orden. Ida.

*23 de septiembre: la cosa se invierte: Mercurio y el sol invierten signo, Mercurio retro pasa a 29º de Virgo y el Sol al primer grado de Libra. Conversaciones o ideas importantes para poner en marcha en vínculo con alguien. Vuelta.

 

*25 de septiembre: Luna y Sol juntos a 2º de Libra. Es decir, Luna Nueva. Las lunas nuevas son como los fines de año, son transiciones de reflexión, umbrales emocionales de bajo perfil, poco exaltados y por tanto mesurados, desde donde hacerse nuevos propósitos, sembrar lo que desees ver a los 28 días cuando la luna está llena.

*26 de septiembre: Venus y Mercurio (aún retro), juntos:

Tras una jornada ya otoñal de reflexión y siembra, parece como si al día siguiente se despliega mayor predisposición para revisar los gustos, valores, placeres, vínculos (Venus). Mercurio, por estar retro, invita a elaborar internamente, a meditar en voz interior (no a explicar, no volcar hacia fuera aún) sobre dóndeo cómo poner luz y energía en una relación o acuerdo, con qué trato nos identificamos, elegimos, hacemos brillar (Sol) basado en la armonía y el compromiso mutuo (en Libra).

A partir del 3 de octubre Mercurio retoma su movimiento directo a 24º de Virgo, y ahí la energía pedirá comunicar, sacar fuera el proceso mental (Mercurio), emocional (Luna) y afectivo (Venus) vivido en el mes anterior. Ganas de que se entere todo el mundo. Ganas de explotar con el mensaje.

Porque en esos días, la luna pasará a fase creciente y se va a conjuntar con Plutón, emociones que se van haciendo visibles bajo una luz que aumenta en intensidad, con una atmósfera de todo o nada, de ahora o nunca. Depende de tu propia carta natal, pero en la semana que va desde el 3 de octubre hasta la luna llena del 9 de octubre, en alguna medida vas a sentir que llega CON TODO la luz a un compromiso que viene de una profunda revisión.